(Fragmentos de un texto de Yoani Sánchez)
Amantes de las canciones de Silvio Rodríguez, terminamos por migrar nuestros gustos musicales hacia zonas menos comprometidas con la ideología. La informática nos encontró con dedos ágiles para sumergirnos en las teclas y adherirnos al mouse. Les sacamos ventaja a todos los analfabetos informáticos que desde sus más de cuarenta años no han comprendido todavía que el ordenador es un nuevo camino de expresión para nosotros.
Podemos asistir a una marcha dando vivas a la Revolución y un rato después actuar como jineteros para sacarle un dólar a un turista. El camaleón que aprendimos a ser siendo niños nos permite esas transmutaciones rápidas y creíble.
Cínicos y apáticos hemos resumido nuestra actitud en un verbo moroso: esperar. Aguardamos que una generación que cree poseer todas las prerrogativas termine de morir y nos deje el país que aún no nos pertenece.
(Texto tomado de Letras Libres en su edición de enero del 2009)
