(Las resultas de correr las cortinas de mis párpados
Sobre la imagen de tu cuerpo)
Morfeo transfiguró en niebla
Húmeda y espesa
En mujer luego
De sinuosas formas
De pechos perfectos
De una piel que pedía a gritos mi tacto
Y así caí en sus brazos
Y en su frente y en sus hombros y su vientre
Algo que de tan simple no se entiende
No era un hombre
Era un espectro
Y sin embargo me era concedida
La suavidad de tu piel
Tal y como vive en mi memoria
Algo que de tan simple no se entiende
Me veías con tus labios
Tu sonrisa
Y yo con esas manos incorpóreas
Te palpaba a la par carne y espíritu
Algo que de tan simple no se entiende
Lo nuestro nació para lo eterno
Nació a la muerte y al resucitar
Para llenar el espacio entre nosotros
Como un conjuro la renuncia a lo corpóreo
Nos concedió plenitud en lo eterno
Y en lo efímero permanecer unidos
Acompañarnos en los sueños
Los sueños de dormidos y despiertos
Algo que de tan simple no se entiende
Nuestra memoria cubierta
Por el manto de nuestros recuerdos
De lo que fue y no fue y lo que inventamos
A partir de la noche en que sellamos
Con la etílica sangre de tus labios
El pacto de lo nuestro
Manto
De iridiscentes hilos fantasía
De los cuerpos dándose en los sueños
Tiempos pasados zurcidos
Con miradas que prometen
En cifrado lenguaje que sólo
Nosotros conocemos
Algo que de tan simple no se entiende
Cada estrella un titilante recuerdo
Que un dios con hierático gesto
Unió trazando con su índice
Líneas invisibles que los unen
Se ha formado la constelación
De los que somos, fuimos y seremos:
Sobre la imagen de tu cuerpo)
Morfeo transfiguró en niebla
Húmeda y espesa
En mujer luego
De sinuosas formas
De pechos perfectos
De una piel que pedía a gritos mi tacto
Y así caí en sus brazos
Y en su frente y en sus hombros y su vientre
Algo que de tan simple no se entiende
No era un hombre
Era un espectro
Y sin embargo me era concedida
La suavidad de tu piel
Tal y como vive en mi memoria
Algo que de tan simple no se entiende
Me veías con tus labios
Tu sonrisa
Y yo con esas manos incorpóreas
Te palpaba a la par carne y espíritu
Algo que de tan simple no se entiende
Lo nuestro nació para lo eterno
Nació a la muerte y al resucitar
Para llenar el espacio entre nosotros
Como un conjuro la renuncia a lo corpóreo
Nos concedió plenitud en lo eterno
Y en lo efímero permanecer unidos
Acompañarnos en los sueños
Los sueños de dormidos y despiertos
Algo que de tan simple no se entiende
Nuestra memoria cubierta
Por el manto de nuestros recuerdos
De lo que fue y no fue y lo que inventamos
A partir de la noche en que sellamos
Con la etílica sangre de tus labios
El pacto de lo nuestro
Manto
De iridiscentes hilos fantasía
De los cuerpos dándose en los sueños
Tiempos pasados zurcidos
Con miradas que prometen
En cifrado lenguaje que sólo
Nosotros conocemos
Algo que de tan simple no se entiende
Cada estrella un titilante recuerdo
Que un dios con hierático gesto
Unió trazando con su índice
Líneas invisibles que los unen
Se ha formado la constelación
De los que somos, fuimos y seremos:
Algo que de tan simple no se entiende.

2 comentarios:
Hola, el inicio es muy tú. Eso es excelente. Sólo cambiaría el final. Antes de la última línea dos puntos... "Lo que somos: " seguido de: "Algo que de tan simple no se entiende". Jajajaja. Creo que eso es suficiente. Saludos niña.
De parte de ya no tego mano izquierda. Tú no tienes una que me prestes? Es para la batalla.
Tomo la sugerencia. Y te presto mi mano izquiera cuando quieras jajaja... gracias por comentar.
Un abrazo.
Emilia Eloìsa.
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